El sonido de los pututus marcó el inicio del Inti Raymi o Fiesta del Sol. Los alrededores
de la explanada de Sacsayhuamán se poblaron de cusqueños, turistas
nacionales y extranjeros. Llegaron aproximadamente 80 mil.
La escenificación comenzó en el templo Inca del Qoricancha
con el saludo al Sol. Luego el Inca y su séquito real se trasladaron a
la Plaza Mayor para el encuentro de los tiempos. Finalizó en
Sacsayhuamán con la ceremonia medular.
El Inca, interpretado por el cusqueño Alfredo Inca Roca,
y escoltado por su coya, la realeza, en el templo, extiende sus brazos
al horizonte y lanza una invocación al Inti (dios Sol) por el éxito del
acto. Invita a los asistentes a participar de la festividad que
coincide con el final de la cosecha y con el solsticio de invierno,
inicio del nuevo año andino.
Participan cientos de actores. Llegan los representantes
de los cuatro suyos o regiones del Tahuantinsuyo con vestimentas
típicas.
El Inca enrumba hasta la Plaza de Armas. Ñustas, coyas
(escogidas) y pallas avanzan en ondulantes columnas mientras el ejército
imperial iba al son de una marcha imperial.
A diferencia de años anteriores, la Plaza Mayor de
Cusco estuvo repleta de ciudadanos cusqueños, visitantes nacionales y
extranjeros. Muchos de ellos que veían el acto por primera vez
estuvieron magnetizados.
El Inca ingresó a la plaza transportado sobre una litera y
acompañado de su séquito que caminaba a respetable distancia de él.
Previamente al son de los pututus, las cornetas y las quenas, el grupo
de danzarines se les adelantó.
En la Plaza de Armas, el Inca consultó a la hoja de coca e
hizo una invocación a los Apus. Vino luego el acto “Encuentro de
Tiempos”. Convocó al alcalde de Cusco, Luis Flórez García, a quien le
pidió trabajar por su pueblo, y le entregó un Kiphu. Luego se trasladó
hacia la explanada de Sacsayhuamán, donde se realizó la ceremonia
central.
En este escenario se congregaron más de 80 mil. El
Inca recibió el informe de cada uno de los cuatro suyos: Antisuyo,
Collasuyo, Chinchaysuyo y Contisuyo, y las ofrendas. También se
realizaron los ritos de la chicha, del fuego sagrado y el sacrificio de
la llama. Los sacerdotes revelaron al Inca que será un buen año y que
habrá mucha prosperidad.
Tras agradecer a los apus, el Inca dio por finalizada la ceremonia, en medio de los gritos de ¡Haylli Qosqo!, iniciándose así una algarabía de fin de fiesta que resonó en los asistentes.
CLAVES
Este año asistieron al Inti Raymi autoridades nacionales como la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, quien agradeció al Inca por la energía y sabiduría que transmitió en el ritual.
Sostuvo además que el encuentro con el Inca le ha
permitido reflexionar sobre la importancia que tiene el trabajo conjunto
entre las autoridades y la población.
Entre tanto, el alcalde del Cusco, Luis Arturo Flórez García, pidió a la población llenarse de energía y a trabajar con fuerza y con un solo corazón por el desarrollo de esta ciudad.
Fuente : La República - Haydee Meza. Cusco

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