El sonido de los pututus marcó el inicio del Inti Raymi o Fiesta del Sol. Los alrededores
de la explanada de Sacsayhuamán se poblaron de cusqueños, turistas
nacionales y extranjeros. Llegaron aproximadamente 80 mil.
La escenificación comenzó en el templo Inca del Qoricancha
con el saludo al Sol. Luego el Inca y su séquito real se trasladaron a
la Plaza Mayor para el encuentro de los tiempos. Finalizó en
Sacsayhuamán con la ceremonia medular.
El Inca, interpretado por el cusqueño Alfredo Inca Roca,
y escoltado por su coya, la realeza, en el templo, extiende sus brazos
al horizonte y lanza una invocación al Inti (dios Sol) por el éxito del
acto. Invita a los asistentes a participar de la festividad que
coincide con el final de la cosecha y con el solsticio de invierno,
inicio del nuevo año andino.
Participan cientos de actores. Llegan los representantes
de los cuatro suyos o regiones del Tahuantinsuyo con vestimentas
típicas.
El Inca enrumba hasta la Plaza de Armas. Ñustas, coyas
(escogidas) y pallas avanzan en ondulantes columnas mientras el ejército
imperial iba al son de una marcha imperial.
A diferencia de años anteriores, la Plaza Mayor de
Cusco estuvo repleta de ciudadanos cusqueños, visitantes nacionales y
extranjeros. Muchos de ellos que veían el acto por primera vez
estuvieron magnetizados.